El mes de mayo del año 2006 Emcali montó un nuevo software que les permitiría tener mayor control sobre el sistema de facturación, los procesos de recaudo y la distribución de recursos.Este hecho trajo como consecuencia que muchos de los usuarios no pudieron ser facturados y no les llegó el recibo.
Aquel dinero que se dejó de cobrar corrió por cuenta de Emcali pero ellos ya tenían que ir planeando como lo iban a cobrar. Entonces empezaron a correr toda la facturación y retrasarla un mes. “Es decir, el consumo de mayo se cobró en julio, el de junio en agosto, el de agosto en octubre y así sucesivamente. De esta manera, Emcali evitó incurrir en extemporaneidad en el cobro”, anotó El gerente interventor de Emcali, Eduardo José Victoria Ruiz.
El otro meollo del asunto está en que Emcali se “craneó” muy bien la cosa, pues tenían que hacer el cobro de ese recibo en un plazo máximo de cinco meses o de lo contrario no podían cobrarlo. Por eso aunque seguían retrazados se iban poniendo al día cobrando cada mes lo del anterior. Emcali tenía que realizar el cobro, era fundamental para que la empresa continuara con su funcionamiento regular. Además, si Emcali no realizara el cobro podrían caer en peculado por beneficio a terceros, que serían los usuarios, al regalarles el mesesito. Pero en algún momento debían parar con ese retraso, entonces decidieron que acabarían en diciembre del 2006 enviando dos facturas para ponerse al día. Esto no fue aplicado a toda la gente, pero a los que les llegaron 2 facturas en diciembre no se pusieron muy contentos.
Este es el caso de Doña Nelly. Ella es una mujer de unos 50 años que estaba sentada en la sala de espera de la oficina de Emcali del Peñón. Doña Nelly y su familia recibieron en diciembre 2 recibos, cada uno por una suma aproximada de 350.000 pesos. “El primero nos llegó el 2 de diciembre, y el segundo el 16”Ni a doña Nelly, ni a otros miles de usuarios, les notificaron de la decisión de Emcali de cobrar lo que faltaba el mes de diciembre. Esos recibos los tomaron por sorpresa y se les tiró la navidad. “Ahí quedó la prima de diciembre, y no pude darle a mi familia las vacaciones y la navidad que ellos merecen”.
Los hijos de doña Nelly fueron los que pagaron los platos rotos de la negligencia de Emcali, pues al tener que pagar 700.000 pesos de servicios en un solo mes les reducía el presupuesto que ya tenían armado para una navidad en familia.
“Fíjese que además de esa plata de servicios, nos tocó pagar un predial de 4’000.000, mientras que el año pasado solo tuve que pagar millón y medio” decía doña Nelly mientras mostraba los recibos que le daban la razón.
Es comprensible la situación en la que se encuentra Emcali. Ese dinero es importante para que la empresa se mantenga a flote. Pero también se nota la falta de tacto y de respeto con los usuarios. Nadie se enteró de la situación, hasta que de manera casi mágica y descarada enviaron las dos facturas en un mes. Y no fue sino hasta que cientos de personas se pararon a protestar frente a las oficinas de Emcali en el CAM que le dieron una explicación a los medios y a los usuarios.
Son los usuarios los que mantienen viva a Emcali. No hay que matar a la vaca que da más leche. Hay que respetar a los usuarios y darles las explicaciones del caso en el momento oportuno, para evitar mas sorpresitas de estas y que la gente tenga tiempo para planear bien y cuadrar sus finanzas. Así no perjudican a miles de familias como la de Doña Nelly que tienen que dejar de darles regalos a los niños, para pagar por la negligencia de los que prestan un servicio.

1 comentario:
El relato es bueno y ameno. Piense un poco en la extensión.
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